Creación de un altar con niños

Los niños, al igual que los adultos, no entienden que se haya que crear un altar porque sí. Ni entienden que haya que poner velas porque sí, se necesita comprender el significado en este sencillo acto.

El crear un altar tiene como principal objetivo establecer un puente de unión para unas energías sutiles. Así logramos asentar la energía de Luz para bendecir el lugar, el espacio, el momento o las personas que queramos bendecir.

Sirve en las casas donde hay muchas presencias negativas, o para aquellos niños que tienen muchas pesadillas. Es establecer un lugar de luz y protección, un centro de apoyo para que se sientan más seguros, como el “centro” al que el alma tiende a regresar cuando viaja lejos. No tenemos porqué poner ninguna figura religiosa, sino aquello que nos inspira y recuerda la divinidad que está en todo.

Cómo crear un altar con Niños

Los niños crearán un altar jugando.

Los elementos serán cercanos a ellos, tierra, plantas que les gustan, flores, telas que les regalaron, fuego en llamas…. Para ellos serán aquellas cosas que quieren bendecir del planeta o de sus vidas.

Se evitará cualquier figura religiosa pues estas figuras, a no ser que los niños las sientan como propias.

El juego del altar será tomado como un regalo a la Naturaleza y la vida, de forma sencilla y bella.            

El ejercicio

Cuando se trabaje en grupo los niños comienzan a dibujar aquello de la Vida que desean sanar, desean que sea “mejor” o sienten que necesita ayuda: los árboles, las personas, la tierra, el mar, los delfines… Cosas muy simbólicas, por ejemplo si quieren más naturaleza dibujarán hojas o corteza de árbol, aquello que para ellos simbolice mejor lo que sienten, siempre evitando poner lo que está corrupto o estropeado o malito, sino potenciando la vida, la belleza y la luz.

Luego entre todos se buscarán esos objetos y se clasificarán aquellos que quieren colocar en el altar como sagrados. Siempre teniendo en cuenta que haya de los 5 elementos: tierra, metal, agua, aire, fuego.

Entre todos, se colocan con mucho amor.

Cuando un niño quiera colocar a uno de sus abuelos porque está enfermo, se colocará un objeto de su abuelo de cuando estaba bien.

Y en el altar siempre se colocarán las cosas de una en una, sintiendo lo que se hace y dándole la importancia adecuada. Al final se colocará agua y se encenderán las velas y los inciensos

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