Jugar con niños

El Niño Interior

Ante todas las acciones que puedan realizarse para despertar la energía cristal hay una fundamental que consiste en el despertar del Niño Interior a través de la risa, de la alegría y la actividad creativa en la cual el alma se mueve libre, vive, se ilusiona, crea, juega y actúa.

El juego es el método, la forma de unión entre nuestra mente racional y nuestro espíritu.

Cuando estamos ante otro Niño, otro Ser Universal, en cualquier edad, en cualquier momento y estado, debemos comprender su naturaleza de Luz, su Ser Crístico, observarlo y sentirlo como un hermano nuestro. No abrir nuestro corazón a su ego y su racionalidad, ni justificar su vida, simplemente SER, vivir ante él libres y espontáneamente en nuestra esencia, comprendiendo que él, ante todo, es otro SER libre. Con AMOR ante ese SER que nos saluda humildemente tras su capa de raciocinio o mente.

Cuando hacemos esto, desplegamos nuestras alas a un viaje hacia la imaginación, hacia la esencia creadora de nuestro interior salvaje. Nos convertimos en creadores, libres, valientes, y ante nosotros se abre un camino de Luz y Claridad donde habita la alegría en cada paso que damos.

Vivir la vida en equilibrio con nuestro niño interior no es nada fácil, requiere abandonar la desdicha, el victimismo y dejar a un lado el pensar, el razonar o el buscar un por qué. El SER Interno sólo actúa, simplemente actúa, no se plantea continuamente qué le llevó hasta donde está ni nuevas metas, simplemente ES, VIVE, AMA.

El ejercicio

Libera de tu mente todo objetivo.

Sonríe en este nuevo silencio del AHORA

Vive plenamente este momento

Observa tu alrededor y canaliza esas energías que Amas desde tu corazón: la brisa, el sonido, las personas cercanas. Descubre los pequeños detalles que hacen que seas feliz en tu vida.

Observa la VIDA que hay en ti y a tu alrededor y ámala hasta donde sea posible amarla. Ama la hormiga, la madera que se convirtió en tarima, la luz que se asoma por la ventana, la flor que dejó de crecer y aquella que no se abrió. Ama en ese descubrir de lo que te rodea.

Ámate: Eres un SER Libre.

El ejercicio en la vida diaria

Sonríe, busca la alegría en tu vida. No busques la razón, ni busques el objetivo, ni te conformes, simplemente descubre que tu corazón se muere de ganas por estar feliz, alegre. Vive esa alegría que hay en ti y resuena constantemente en ella.

El juego

Una vez llegado a este punto, a este estado constante de la búsqueda de la alegría, la paz interior y el sentimiento de que Todo está perfecto, la consciencia de que Todo es Amor, Todo es amado por Dios, Todo es iluminado por la palabra divina del Amor Universal, una vez llegado a este punto, la vida se transforma en un juego donde no hay competición, no hay meta, no hay objetivo, ni expectativa, solo encuentro constante del SER y la VIDA en plena libertad.

Convertido en este estado, en este momento de creatividad y paz interior, entonces estás comprendiendo la Naturaleza de lo que significa Jugar.

La vida es un juego constante, un descubrir el Universo, el Amor divino, el observar y obtener claridad, reposo, alegría… Sonríele a la Vida y en este descubrir, enseña a Jugar, a través del baile, de la pintura, de la magia, hablando con el viento, con el agua, con el Sol…

El trabajo en el juego con niños

La enseñanza del juego a los niños ha de ser como un acto libre, sin competencias, sin metas, sin juicios. Un momento de plenitud, espontaneidad y libertad.

En este acto, el niño crece: se encuentra consigo mismo, desarrolla la crítica y la autocrítica de una forma objetiva y clara, transforma su personalidad de una forma racional a una forma espontánea y natural, rompe sus bloqueos, sus tabúes, se perdona y se libera de las culpas, sana su mente, sus vicios, sus preocupaciones, sus emociones, sus problemas de autoestima y simplemente disfruta.

No importan los aparentes resultados, se trata de crecer en el sentimiento de que somos Libres. No hay ningún astro mayor observando a los soles si su brillo es constante y adecuado, tampoco hay ningún “adulto” observando las pequeñas cometas que circulan por el cielo para que no se “tropiecen” ni caigan. Existe la confianza en la plena capacidad de cada Ser por ser él o ella misma.

Habrá abrigo, sanación y cobijo a quien lo necesite, pero no habrá control, simplemente aceptación. Y ante todo, el niño ha de entender esto, que será abrigado y amado ante cualquier error que pueda cometer incluso antes de cometerlos, igual que será abrigado y amado ante cualquier logro incluso antes de llegar a obtener dichos logros.

El Amor es incondicional y no habrá reproches en el momento del juego, solo crecimiento. En aquel momento en que haya lágrimas, heridas o culpa, entonces jugaremos a sanarnos, a encontrar el equilibrio en nosotros, con disfrute, con alegría, conscientes de quiénes somos y lo que hacemos, y entonces, estaremos “jugando” a crear la realidad.

Deja una respuesta

Tu dirección de correo electrónico no será publicada.