Niños blancos

Características

Los niños con aura blanca son niños con una energía pura. Les acompaña el Arcángel Gabriel y desde su nacimiento inspiran una gran paz y un gran silencio.

La llegada de niños con aura blanca

Estos niños, en vidas anteriores, casi siempre los encontramos como maestros o discípulos que han logrado su despertar, muchas veces en el Tíbet o en la antigua India.

Son almas puras, llenas de luz que han decidido nacer antes de la Nueva Era para limpiar el planeta con su amor y su silencio interior.

Portan todos ellos una espada de luz blanca y su alma muestra una serpiente enroscada en su mano derecha como señal de que controlan y paralizan la energía que representa la serpiente, la emoción y la ceguera humana. Ellos traen visión, claridad y lucidez a las mentes dormidas.

Suelen tardar en hablar y la carne es un alimento que rechazan desde su más tierna edad, aunque en muchas ocasiones suelen ser acostumbrados en culturas carnívoras como la occidental.

No suelen tener muchos amigos pero no rechazan la compañía de nadie, sólo a veces, de aquellos que fueron amigos o conocidos en otras vidas y reconocen instintivamente su energía pero no logran comprenderla.

Vienen con la mente en blanco, con toda esta sabiduría en su ser pero sin conocimiento de quienes son o de la fuerza que tienen, por ello a veces se enojan con la vida, pues la consideran pesada, lenta y torpe, al igual que su cuerpo, lento y torpe.

Buscan y ansían durante toda su vida, incluso la más tierna infancia, el amor verdadero, el alma gemela. Y toda su vida ansían compartirla con este amor.

Trabajo con energía blanca

Estos niños requieren una atención especial en cuanto a que creen que pueden volar o sienten impulsos de coger el aire. No reconocen los límites de lo físico pues sienten que la materia no es un obstáculo sino algo que puede atravesarse o superarse.

Por ello hay que tener cuidado con las vallas, las alturas o las ventanas.

No suelen contar sus sueños ni sus ensoñaciones pero ellos mismos no las recuerdan bien, para potenciar este recuerdo se puede usar la pintura, el dibujo o el trabajo creativo con la imaginación. Poco a poco saldrá a la luz ese mundo de Paz que habita en su interior. Es bueno que trabajen con otros niños pero no son muy sociables pues no comprenden a las personas en su nivel tridimensional. No se logra nada intentando potenciar su socialización ni realizando ejercicios competitivos con ellos, sino más bien acrecentar la desconfianza hacia el educador.

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