Niños telépatas

Telepatía del alma

La telepatía de un niño espiritual es muy diferente a la telepatía que conocemos. Es una telepatía sincera, transparente y basada en la comunicación a través del corazón.

Los niños espirituales sienten al otro como un hermano, como parte de uno mismo, lo aman, lo aceptan como es y lo animan a crecer desde el interior.

Esta es la telepatía de la que ellos hablan. Se presenta clara y sincera, no hay posibilidad de trama alguna y toda la experiencia y el mensaje recibido proviene del alma, del corazón.

Tampoco es necesario conocer a la persona para comunicarse con ella, solo ser un hermano de Luz o aceptarlo como tal.

La describirán como estar con la persona, en otro lugar de la imaginación, donde habitan todo lo que cada uno siente importante o valioso, y desde allí, construir una realidad, manejarla o cambiarla. Es un lugar al que pueden acceder a menudo y se trata de un espacio del alma.

En ese lugar se encuentran a aquellos que aman, a sus amigos o sus hermanos y con ellos se comunican abiertamente.

A veces intentan hablar todo por la mente, porque sienten que no hay secretos, que todo lo que digan puede ser escuchado y entendido. No tienen tanto ruido mental como lo que nosotros podemos conocer, así escuchan con facilidad el pensamiento ajeno y suelen mantener callados.

 Trabajar con niños telépatas

Los niños telépatas suelen ser incómodos de tratar porque mantienen la boca cerrada y buscan siempre ser escuchados y entendidos desde el alma.

Además, en la mayoría de las ocasiones reconocen todos los “secretos” de otras personas, por lo que muchos adultos se sienten intimidados por ellos. Los egregores que acompañan a ciertos adultos se suelen enfurecer porque les captan y hacen que desconfíen del adulto en cuestión.

El trabajo no debería consistir en potenciar la cualidad, pues esto es innecesario a no ser que el adulto busque aprender del niño, sino en potenciar que crezca desde el corazón, la aceptación y el amor a sus hermanos. Solo así, el niño podrá controlar lo que le ocurre.

A veces estos niños se cansan de llamar mentalmente a las personas, o de expresar internamente lo que quieren decir, poco a poco se olvidan de que existe esta forma de comunicación y pueden cerrarse a mantener conversaciones a través del corazón o negar que se pueda. Para subsanar este problema, lo que se debe hacer es pedirles que viajen en el tiempo y el espacio, que logran encontrarse con sus amigos del alma, aquellos que aunque viven lejos, son como ellos.

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